Tokujiro Namikoshi, que fundó la clínica de terapia por presión en 1925, se dedico a adaptar las técnicas del shiatu e un marco académico occidental. Su escuela fue y sigue siendo la única que otorga una licencia oficial para enseñar. Los terapeutas Namikoshi distinguen los puntos más por su localización anatómica que por el sistema de meridianos y favorecen los métodos científicos occidentales en los tratamientos a expensas de las teorías clásicas.
Shizuto Masunaga ( el padre del zen shiatsu), profesor de psicología en la Universidad de Tokio quien estaba muy interesado por la medicina tradicional de Oriente, investigó el tema estudiando textos antiguos chinos. Su madre había estudiado con Tamai Tempaku, cuyo papel fue muy importante para el renacimiento del shiatsu en la década de 1920. Masunaga estudio shiatsu y se licenció en la escuela de Namikoshi, donde ejerció como profesor durante 10 años.
Comenzó a fundir las tres áreas de mayor interés para la psicología y la practica del shiatsu ortodoxo y la investigación histórica de sus raíces, combinándolo con la fisiología occidental, creando su estilo que se llama Zen shiatsu, Masunaga desarrollo los métodos tradicionales de diagnostico con la palpación del hara para valorar el estado energético del receptor, extendió los meridianos tradicionales, eso lo hizo con la ayuda de los Mako-ho ejercicios especiales para estimular el flujo del ki, el propósito de la extensión de los meridianos fue, que pudieses encontrar casi todos los meridianos en todas las partes del cuerpo, creó un concepto de trabajo más global y holístico.
Masunaga contempla la persona mas como el concepto de la medicina japonesa, le interesa mas la persona en si que la pura dolencia o distorsión concreta que pueda tener.
A Masunaga le importaba tanto el estado emocional de la persona como el dolor de cuello o tensión de espalda que podía presentar.
También introdujo el concepto del kyo y jitsu en el shiatsu, el trabajo de las dos manos y realizar el tratamiento, con el concepto del aquí y ahora concepto zen, se inspiro en el acercamiento simple y directo de la espiritualidad de monjes Zen del Japón. De aquí que el shiatsu zen o zen shiatsu a sinple vista parece muy simple, como si el terapeuta no hiciese nada, a veces casi como una actitud perezosa, Masunaga lo intento plasmar en el shiatsu, sin juzgar, estar aquí ahora, sin forzar, el terapeuta no es mas importante que el receptor, dejando espacio para que la energía se regule a su ritmo.
Estar con la persona en el momento presente y trabajando desde el momento presente la energía adopta la dirección que resulta mas idónea para despertar la con ciencia del recetor, y integrar mejor el momento actual, sea la situación que sea en ese momento, desde una dolencia física, estado emocional, momento de la vida. Esta actitud tan simple y relajada deja que ocurra algo…, desde relajación, dolor, bienestar, memorias del pasado, pensamientos repetitivos, o nada…a veces ese algo se convierte en nada para que el receptor se de cuenta del proceso que esta viviendo, durante el tratamiento de shiatsu.


